La forma de alimentarse así como también otros aspectos de la vida va cambiándose. En la antigüedad los colorados usaban para servir el café, jugos, o agua un mate o una calabaza de pequeño tamaño ahora se ha generalizado el empleo de vasos y tazas, comían dos veces al día por la mañana, al ir a sus faenas y al anochecer, cuando regresaban de sus trabajos. Se cree que en el tiempo intermedio debían servirse algún alimento, que podrían ser frutas.

En el sector el consumo de hortalizas es mínimo, desapareció el uso de ollas de barro, la cocina a gas se ha generalizado, los productos como aceite, manteca, azúcar, carne, fideos, arroz, la preparación de la comida es similar a los mestizos.

En la actualidad se alimentan tres veces al día lo que se introdujo de la alimentación utilizada por los mestizos, ya no interesa comida preparada a base de animales de pesca, o caza, que era un alimento preferido por los colorados ya que era resultado de la astucia y fuerza del hombre Tsáchila, en el presente es común ver en su refrigeradora que guardan alimentos adquiridos en el mercado.

PLATOS TÍPICOS


Uru: Consiste en la chicha fermentada a base de yuca, además utilizan esta bebida en las ceremonias y fiestas.

Lucupi: Sopa de Plátano verde.

Anó – ila : Se prepara con plátano verde molido, previamente cocido. El plátano se tritura en una tabla rectangular “runza”sustituye a la piedra de moler, para triturar el plátano se utiliza un rodillo de madera, el “anó-ila” es conocido también como bala nunca falta en el hogar Tsáchila.

Piyu – bilú: Consiste en moler el plátano con choclo, una vez molido, lo mezclan y lo cocinan finalmente sirven en las hojas del choclo o del plátano.

Jugo de Caña: se trituran los tallos de caña en el trapiche, que es un instrumento primitivo, una vez triturado la caña se obtiene el zumo que se lo deja en fermentación para obtener el guarapo.

Malá: Es una bebidas fermentada de maíz.

Malun Ninpuga: Este plato es preparado a base de gusanos “mayunes” asados, que crecen en la palma real lo acompañan con limón y maduro asado.

Chiachano: Consiste en la tilapia envuelta en hojas recojidas y servido con maduro y limón.

Cultura

Un despliegue de cultura y tradiciones se vive todos los años en las siete comunidades tsáchilas, en la provincia de Santo Domingo. Con música, danza, teatro, juegos ancestrales y rituales se celebra la fiesta Kasama, palabra en lengua tsáfiqui que significa ‘nuevo día o nuevo amanecer’.

Gumercindo Aguavil, gobernador tsáchila, esta celebración es una tradición ancestral que marca el inicio de un nuevo año para la nacionalidad. Además, es una oportunidad para que los integrantes de las comunas Chigüilpe, Otongo Mapalí, Peripa, Poste, Búa, Cóngoma y Naranjos se encuentren y revivan sus costumbres. Una de ellas es la degustación de la comida típica de la nacionalidad: pescado, plátano verde, mayón (gusano que nace en la palma africana) y chicha de caña de azúcar.

En la fiesta Kasama, hace alrededor de 500 años, los tsáchilas aprovechaban la celebración para pedir la mano de una mujer. Uno de los juegos más esperados por los antepasados eran las peleas. Se enfrentaban por familias. La ganadora conseguía el respeto de la nacionalidad. Una noche antes de la fiesta Kasama, los tsáchilas celebraban un ritual de purificación. En la mañana se bañaban en el río.

Forma de vida actual

En lugar de la falda se utilizan pantalones. Unos usan camisa y quienes no la usan se cubren la espalda y el cuello con telas de colores. Lo hacen por el frío del invierno o para evitar las picaduras de los zancudos en las comunas. 

Los aborígenes solo se visten y se pintan el cuerpo y el cabello cuando hay turistas, reuniones importantes o deben representar a la nacionalidad en un evento. Pero en la calle no usan ningún distintivo de la nacionalidades

“Las primeras referencias históricas a un grupo indígena llamado de los “Colorados”, se registran en el año de 1542, cuando el Gobernador Gil Ramírez Dávalos reconoció la autoridad y mando de Cristóbal Tusasanín (el gentil) sobre las tierras de Sigchos, Niguas y Colorados, tierras que posteriormente pasaron a formar parte de del Señoríos de Catalina Caxana Unaysa, hija de Tusasanín. Catalina fue Gobernadora y señora de Sigchos, Niguas y Colorados y su territorio comprendía `desde el río Grande (Toachi) para arriba de Guantoaló y de allí a Consacoto y de allí loma abajo con el que pasa para Sigchos y cierra el círculo”.

“Este grupo humano tenía presencia en las estribaciones de la Cordillera Occidental de los Andes, tal como se señala el mapa del Ecuador desarrollado por Pedro Vicente Maldonado hacia mediados del siglo XVIII, en el cual ya se menciona un territorio con el nombre de “Santo Domingo de los Colorados”.

Vestimenta


Vestimenta típica. Esta se compone de la manpe tsanpa (falda tsáchila), un cinturón rojo, bufandas de colores en el cuello y una corona de algodón en la cabeza. Pero ese atuendo se ha ido modificando. 

Los hombres de este grupo étnico son fácilmente distinguibles por su indumentaria, especialmente en la forma de su peinado, éste consiste en rapar las zonas temporales de la cabeza y cortar el resto de sus cabellos de tal manera que su peinado toma la forma de un casco; utilizan grasas de animales y semillas del achiote para colorear este peinado . En sus tradiciones cuentan que durante una época en que una epidemia de viruela diezmaba a la población de los Tsáchilas, un médico-brujo habló con espíritus para pedirles consejo sobre cómo curar a los enfermos de la epidemia; el espíritu los guió hasta un arbusto de achiote y los instigó a cubrir completamente su cuerpo con el jugo de la vainas del fruto. Luego de varios días los casos mortales disminuyeron en forma dramática. Ellos se consideran por siempre en deuda con el espíritu de esa planta por la protección contra la viruela que ésta les brindó. Eran conocidos como achutines.

Población

Según un censo realizado en 2010, su población alcanzaba los 2.956 habitantes. Agrupada en ocho comunidades: Cóngoma Grande (Santo Juan), Los Naranjos, El Búho de los Colorados, El Poste, Peripa, Chigüilpe, Otongo Mapalí y Filomena Aguavil (Tahuaza) asentados en la zona rural del cantón de Santo Domingo.